jueves, 13 de mayo de 2010

No seamos ingenuos (2)

Escrito por Luis Rodas. Extraído del blog "Cristianismo Radical"

Hasta que volviéndolo a ver presté atención a la inmensa audiencia que lo escuchaba. Tanto los que estaban debajo como los que estaban en la plataforma junto a él.
Todos tenían cara de alabanza al "gran pastor Benny Hinn que se atreve a defender el evangelio lleno de pasión". Todos aplaudían, se ponían de pie y gritaban porque Benny Hinn estaba diciendo lo que ellos querían oír.

Eso es lo que ellos querían oír. Ese era su héroe, su hombre ungido de Dios defendiendo su religión.
Mira sus caras y verás como ellos no están siendo convencidos de algo. Ellos están aplaudiendo a su héroe que defiende su religión.

Y podemos estar completamente seguros que Benny Hinn sabe eso.
El negocio de él no es la gente que se sentiría atraída por la Iglesia Emergente, la modernidad en las Iglesias, la "psicología cristiana", los "buscadores sensibles" como se los llama, ni un mensaje como el de Joel Osteen. NO. NO.

El de él es un mercado totalmente diferente.
Benny Hinn con sus cruzadas con gente cayendo por el suelo, himnos muy antiguos, milagros, mucho hablar en lenguas y demás... No tiene nada que ver con el mercado de Joel Osteen.

La gente que adora a Benny Hinn es del movimiento clásico Pentecostal que ante una predicación como la que hace este hombre en este video no hará otra cosa que enloquecerse y gritar.
ESTO ES EXACTAMENTE LO QUE ESPERAN DE EL.

Ellos no esperan que él comience a hablar de autoayuda, de hacer reuniones que no hagan tropezar a alguien nuevo, o de desarrollo personal.
Pero con un mensaje como el que da en este video, con esa clase de audiencia, tiene asegurado un éxito rotundo.
El sabe lo que esperan de él y cómo mantener la rueda girando. El es todo un perfecto profesional.

Una nueva "farándula evangélica"
Tal vez digas: "¿Qué tiene que ver con lo que estabas hablando?".
Y yo digo: "TODO".

Si a mí me invitan a un evento que se llama: "Cuidado con los lobos vestidos de ovejas", ¿qué esperará de mí la gente que asista?
¿Que hable a favor o en contra de gente como Joel Osteen?
¿Y si empiezo a hablar con mucho fervor y hasta me atrevo a hacer nombres, y lanzo alguna frase como: "Son obreros fraudulentos, lobos, enemigos de la cruz, codiciosos, etc..."? ¿Qué hará la gente que esté allí?
¿Se enojará? ¿O saldrá pensando qué hombre valiente que soy?
¿Qué crees?

Por lo que, con esto en mente, es más fácil darnos cuenta que nosotros también podemos estar atrapados en algo equivocado.
No predicando autoestima, prosperidad, G12, humanismo y demás… Sino que predicando contra todo eso podemos caer en la trampa de una nueva "farándula evangélica" (como la llama Chuy Olivares).

Hace un tiempo estuve hablando con alguien que tiene una pagina que se hizo muy famosa por atacar al G12. El me dijo: "Pronto voy a hacer otro artículo sobre el G12. La gente me pide constantemente más material sobre G12".
A esa misma persona la vi en una conferencia hablando sobre Ronny Chavez. El leía algunos escritos de este supuesto apóstol y luego los analizaba.
Me sorprendió mucho ver que hasta tergiversaba lo que Ronny Chavez decía.
Mientras la gente lo miraba con cara de: "He aquí nuestro campeón defensor del verdadero evangelio".

Por supuesto no estoy de acuerdo en nada con Ronny Chavez. Pero de ahí a tergiversar sus palabras para advertir sobre él hay una gran distancia.

Y lo que sucede es que en este momento hay miles y miles que esperan de nosotros que hagamos nuestras conferencias sobre lobos vestidos de ovejas y que aparezca alguno que ellos conocen y diga lo que ellos quieren oír sobre tal predicador, apóstol o Iglesia.
Así como la audiencia de Benny Hinn esperaba eso de su héroe, miles esperan de nosotros determinada actitud y predicación.
El problema está cuando en vez de preocuparnos por hablar lo que el Señor quiere que hablemos, prestamos más atención a lo que nuestra audiencia quiere de nosotros.
Se transforma todo en una relación ídolo-fans.
Todos hemos leído como algún músico decía en algún reportaje: "Mis fans son mis jefes. Yo les doy lo que ellos quieren".

Esto en el cristianismo es una completa locura.

Y para ver esto en nosotros se requiere una extrema sinceridad. O más bien, lo digo más claro: Para que puedas ver esto en ti vas a necesitar extrema sinceridad.

Vuelvo a decir que no estoy diciendo de terminar con el trabajo de advertencia de todo lo que tiene que ver con la apostaría actual.
Lo que digo tiene mucho más que ver con la vieja pregunta: ¿POR QUÉ HAGO LO QUE HAGO?.

Y… si no damos el paso siguiente, no seamos ingenuos, no hemos cambiado NADA.

Si hemos salido de Iglesias equivocadas para comenzar Iglesias en las que nosotros hacemos lo mismo, no seamos ingenuos, no hemos cambiado NADA.

Si hemos salido de Iglesias equivocadas porque no vivían el verdadero evangelio, pero ahora tampoco nuestra vida refleja el verdadero evangelio, no seamos ingenuos…

Si hemos atacado las motivaciones del cantante fulano de tal, pero ahora en lo que haces te motiva el mismo ego y vanagloria que ese cantante, olvídate, no hemos cambiado NADA.

Si hemos dejado claro con blogs, vídeos y demás que el fruto de ciertas personas dejaba mucho que desear, y que sus familias no reflejan en absoluto a Cristo, pero tú eres un esposo o una esposa frío y egoísta, si eres un padre que siempre tiene otra cosa que hacer o eres un ejemplo pésimo para ellos, si eres vago y no trabajas y te mantienen tus padres, si no eres un trabajador responsable con el fin de proveer para los tuyos…. que quede muy claro: NO HEMOS CAMBIADO NADA.

Si te has ido de una Iglesia por sus herejías y manipulaciones, pero en tu nueva Iglesia eres un soberbio que se cree el Lutero del siglo 21, y es imposible pastorearte, si con todo este movimiento contra la apostasía hemos enseñado a distinguir la soberbia de fulano de tal, pero no hemos enseñado a vivir en sujeción, humildad, servicio que nadie ve, y amor….. NO SEAMOS INGENUOS…. no hemos cambiado nada.

Solo hemos agitado las aguas pero pronto volverán a aquietarse y todo seguirá en su lugar.
Iglesias se dividen, sus membresías descienden, mientras que otras nuevas nacen, y otros hasta han dejado de congregarse porque dicen que no encuentran una Iglesia bíblica, pero cuando la encuentran explican que les gusta más congregarse por internet escuchando las predicaciones de no se que pastor.

Pero finalmente, si nos quedamos aquí, no hemos cambiado la esencia del problema, la raíz, no ha sido más que un agitar las aguas por un rato.

El verdadero cambio es mostrar el error de una Iglesia que se ha corrompido detrás del poder, la codicia, el ego, la vanagloria, la vanidad, etc, etc…
Esto se ha empezado a hacer.

Pero luego, mirarnos cada uno a nosotros mismos, examinarnos con lupa…. ¿Hasta qué punto tengo yo también todo eso dentro mío?
¿Qué hizo caer a fulano y mengano?
Mientras no tenemos posibilidad de reconocimiento todos somos Martín Lutero. Pero el problema está: ¿Y cuando estoy en la misma situación que el cantante fulano de tal o que el predicador mengano?
¿Qué me motiva? ¿Me gusta el reconocimiento? ¿Lo busco? ¿Amo más mi reputación dentro de los que piensan como yo que el agradar a Cristo?
Está claro que si sigues hablando contra la apostasía cientos y cientos de Iglesias te van a rechazar, pero ¿ahora que encuentras que otro montón de creyentes te aplauden cuando hablas contra todo aquello?. ¿Qué pasa con tu corazón cuando ves que existe una "farándula evangélica" también de este lado que habla contra esto y aquello?

Hoy en día da cierto prestigio en cierto círculo decir que uno es calvinista o reformado. Algunos ponen en sus paginas un gran cartel que dice con orgullo: "Yo soy calvinista".
Hoy en día tenemos un gran peligro de haber escapado del libertinaje para caer en el otro extremo: un orgullo farisaico de mostrarle a los demás que conocemos tal libro de John MacArthur o de tal teólogo, que conocemos tal doctrina y que somos expertos en debates teológicos.
Hace un tiempo un hermano me escribió sobre qué opinaba sobre cierta doctrina.
Lo que me preguntaba era algo que nadie puede tener una palabra final basándose en las Escrituras ya que la Palabra no lo habla con claridad.
Cuando le dije esto, me respondió describiendo todo su debate teológico al respecto con lujo de detalle.
¿Que quería este hermano? ¿Aprender? Esta es la clase de personas que luego al conocerlos uno se pregunta donde quedó todo lo que leyeron en algún libro de doctrina: esposos soberbios, que tratan a la esposa como una sirvienta, sin amor ni afecto, padres irresponsables, malos ejemplos, hijos rebeldes y vagos, hermanos en la Iglesia que se creen que ya saben todo y que lo único que saben es discutir…

¿Estoy diciendo que no hay que estudiar seriamente la Palabra? ¿Estoy diciendo que la teología es mala? NO. NO.
Amo estudiar la Palabra. Mi casa está llena de libros que agradezco al Señor cada día tener.
Pero… si esos libros no forman en mí humildad, amor, paz, gozo, mansedumbre, templanza, responsabilidad, afecto, fe, santidad, un esposo que ama genuinamente, un padre ejemplo, un hijo esforzado que predica con su vida, un hermano humilde y dócil, un pastor que cada día se asemeja más a Cristo, etc, etc…. NO SEAMOS INGENUOS…. si esos libros no forman de a poco todo eso en mí… esos libros no me sirvieron PARA NADA.
Son puro conocimiento que me ha envanecido y debo arrepentirme tanto como el apóstol fulano.

¿El diablo nos ha hecho creer que era suficiente con estar en contra de lo que hacen los más famosos de hoy en día?
¿El diablo nos ha hecho creer que era suficiente el estar de acuerdo con la doctrina correcta?
¿El diablo nos ha hecho creer que era suficiente con tener el libro de no se quien, hacer vídeos de Paul Washer o escuchar predicaciones de Chuy Olivares?
¡Qué bueno todo eso!

Pero te advierto: Si no vivimos el evangelio en nuestro diario vivir, si pasamos al lado del necesitado y no hacemos nada, si nuestros matrimonios no son ejemplo de amor, comprensión, sumisión y respeto, si creemos que podemos estar en la verdad sin un verdadero carácter cristiano en nuestros trabajos, si el evangelio no ha entrado a nuestro día a día, NO SEAMOS INGENUOS, seguimos confundidos.

Hace unos años conocí a Chuy Olivares. El me invitó a su casa y estuve 5 días allí. Debido a sus predicaciones fuertes yo esperaba encontrarme a un hombre duro y en posición de guerra.
Por el contrario encontré a un hombre humilde, manso y hasta afectuoso.
Al pasar tiempo con su familia encontré los efectos del carácter cristiano. Se podía ver una dulce familia.
Al conocer internamente a los líderes de su Iglesia me sorprendió que no viven hablando de lo que dijo fulano de tal ni de la última herejía de mengano. Sino que más bien reinaba, nuevamente, un carácter cristiano.
Es gente que está en franco desacuerdo con la apostasía. Pero que su énfasis mayor está puesto en que las familias, desde el bebé recién nacido hasta el abuelito, reflejen el fruto del Espíritu.

No estoy diciendo que Chuy Olivares ni Casa de Oración de México sean perfectos. NO. Seguramente seguirán caminando por el sendero angosto del crecimiento y quebrantamiento.
Pero lo que más me sorprendió fue el contraste entre lo que esperaba y lo que me encontré.
Yo esperaba encontrarme con gente con un cuchillo en la boca al estilo Rambo, y me encontré con una dulce familia cristiana.

Vuelvo a decir que no adoro ni a Chuy ni a nadie. Pero SÍ creo que podemos aprender al respecto.

El primer paso ha sido la confrontación de lo erróneo. Pero si no damos el siguiente paso no hemos hecho nada.

Ahora debemos cambiar nosotros. Arrancar Egipto de nuestro corazón. Hacer todo lo contrario a lo que hemos denunciado en otros.
Que nuestras Iglesias reflejen que nuestras motivaciones son muy diferentes a la de los "lobos vestidos de ovejas".
Que nuestros músicos en los grupos de alabanza den su música gratuita y que esta desborde de su vida entregada por completo a Cristo, humildad, quebrantamiento y genuina exaltación al único que es digno. Y no que repitan las mismas frases de siempre solo porque encajan con la música.
Que haya una profunda revolución en nuestros hogares.
Esposos/as, padres, hijos, hermanos, nietos, abuelos, aprendamos como es ser como Cristo en nuestros roles.
Oremos pero también arranquemos con el poder del Espíritu Santo nuestros hábitos carnales y egoístas y seamos todo lo que Cristo quiere que seamos.
Que el fruto del Espíritu sea la forma de comunicación en nuestro hogares.
Arranquemos el "yo" primero, la soberbia, el orgullo, la reputación en nuestro círculo de grandes teólogos, demos la vida por el pobre mendigo porque él es Cristo disfrazado, "estimemos como superiores a nuestros hermanos" (Filipenses 2:3), amemos al prójimo, seamos conocidos en nuestros trabajos por nuestras vidas diferentes (les guste o lo rechacen), que nuestro día a día, en lo más intimo, cuando nadie nos ve, demuestre que no estamos de acuerdo con lo que la Iglesia ha hecho hasta ahora. Ya no solo con palabras, sino con una vida que muestra lo contrario.

Reconstrucción
Hace meses que vengo luchando con el baño de la casa que alquilo. Pierde agua por algún lado y le moja el techo del vecino de abajo.
Lo arreglaron de mil maneras y sigue perdiendo.
Hasta que el dueño se cansó y decidió enviar gente para que lo rompa todo y lo haga completamente nuevo.
Esto es un perfecto ejemplo de lo que necesitamos como Iglesia en general.
No un parche por aquí, tapar un agujero por allí, cambiar una pieza, etc…
Necesitamos ir a la raíz...

Hagamos una revolución. Una transformación. Una nueva reforma. Genuina, verdadera. NO ingenua, donde creemos que estamos cambiado el mundo pero pronto nosotros haremos lo mismo que criticamos.

Por eso este blog se llama "Cristianismo Radical". Radical es una palabra que proviene del latín "radix" y que significa volver a la raíz, a lo profundo, a lo que verdaderamente es, a la esencia.

Cambiemos la Iglesia. Es nuestro turno. Las armas están en nuestras manos. Dios nos ha dado Su Espíritu y el poder de Su Palabra.

Empecemos por nuestro corazón, luego por nuestros hogares y luego por los hogares de los que nos rodean.
Esta es nuestra hora. O nos dejamos engañar con una revolución falsa e ingenua o transformamos la Iglesia para la gloria de Dios.
¿Qué hacemos?

8 comentarios:

Celina dijo...

Trato de buscar las palabras para poder comunicar lo que siento de manera correcta y no lo logro. Estoy totalmente de acuerdo, mi esposo y yo hemos luchado contra la mala doctrina y los ataques de otras iglesias por estar exponiendo los errores a la luz de la Palabra de Dios, pero ahora veo que hay mas, que no nos podemos quedar solamente al nivel de denuncia, hay que seguir caminando! Muchas gracias por tus palabras, han sido una verdadera inspiración. Dios te bendiga y te de mas sabiduría para seguir guiando a su rebaño!

Sr Chavez dijo...

Es muy cierto. En lo personal, siento una gran frustración; no tanto por el hecho de que la gente se trague todas las herejias que les predican, sino mas bien por que no se que hacer al respecto. No es lo mismo el ver el peligro que se acerca, que el hacerle frente. El problema, creo, es que muchas veces no sabemos que es lo que debe hacerse al respecto. Orar; dicen algunos; si, la oración es indispensable, pero creo que también hay que actuar; la cuestión es: ¿Cómo hacerlo?

Sr Chavez dijo...

Si, muy cierto. La cuestión es ¿cómo hacerlo?
En lo personal siento una gran frustración no tanto por el hecho de que muchos de nosotros hemos sido engañados, sino más bien por el hecho de que la mayor parte de las veces no sabemos que hacer al respecto (en lo personal yo no se que hacer). Orar simplemente; dicen muchos. Y si, la oración es indispensable, y poderosa. Sin embargo la cuestión es; ¿cómo actuar? ¿Que medidas aparte de la oración deben ser tomadas?
Creo que es en este punto en el que muchos nos quedamos confundidos...

¡Que el Señor les guarde!

mnehoda dijo...

Muchas gracias por este escrito y esta meditación. Me hizo pensar acerca de tres (3) niveles o tres aspectos que no podemos soslayar u obviar:

1. Predicar la Saludable Enseñanza, con rectitud y honestidad.

2.Vivir en consecuencia con la Saludable Enseñanza, en santidad e integridad.

3.Enseñar sana doctrina, tener buen comportamiento, pero no dejar nuestro primer amor.

Porque hay cristianos que están en la 'sana doctrina' y que se comportan correctamente y aparentemente, no hay nada que reprochar en ellos; pero son religiosos, costumbristas, llenos de tradiciones de hombres, insensibles, fríos, puramente mentales, sin fervor, sin entusiasmo, aburridos, sedimentados en su propio contentamiento, satisfechos de sí mismos, no se evidencia en ellos supremo amor al Señor, amor a los hermanos, amor al prójimo y amor a las almas perdidas. Constantemente consultan sus relojes para saber cuándo finaliza el culto o la reunión; no buscan de saludar a los hermanos, ignoran a los de humilde condición, forman círculos cerrados teniendo en poca consideración a los demás.

¡El Señor nos guarde en saludable enseñanza, en vidas santas y en amor al Señor y al prójimo!

Judith dijo...

hermano descase en paz, se ve que esta muy aturdido por lo que esta viendo en su alrededor, no se mortifique tanto y siga viviendo una vida llena de paz, de gozo con cristo.

no se aferre tanto a las cosas del mundo y las de otros, ellas son pasajeras, pero cristo es fiel y justo y es mas importante que vele por su salvacion antes que las de los demas. =)

Anónimo dijo...

Josue Esquer: Sin lugar a dudas es una realidad, Dios en su Soberania obra ala perfeccion tratando y logrando que su pueblo no perezca, como nos exorta Dios en Apocalipsis, casi vomitandonos de su presencia, pero el diciplina a los que ama, para que se arrepientan y vuelval al camino correcto y antiguo, creo que desgraciadamente nos esta pasando algo asi, a la mayoria de los que estamos encontra de la herejia y que por la gracia de Dios emos comprendido verdades que nunca habiamos visto, como las doctrinas de la gracia, como la regeneracion verdadera, pastores de verdad usados por Dios como Paul Washer, Olivares y toda la bola de hombres de Dios que nos gusta escuchar, pero es verdad, mucha verdad, debemos hacer lo que Dios manda de acuerdo a su providencia y no a la manera carnal de nosotros, tenemos que dejar de vivir en el ego y en el yo

Anónimo dijo...

Josue E.: si Dios nos permite un verdadero quebrantamiento y arrepentimiento genuino y verdadero despertar mas que solo palabras y denuncias vendran a nustras vidas, y podremos decir como Jeremias dijo: no me acordare mas de el, ni hablare mas en su nombre, no obstante habia en mi corazon como un fuego ardiente, metido en mis huesos trate de sufrirlo y no pude... cuando la verdad venga a nuestras vidas genuina y sinceramente no por "farandula evangelica" entonses aunque tratemos de callarnos, aunque no desemos vivir como hombres de Dios por las pruebas, aunque nuestros amigos nos boicoteen, aunque todo paresca ir peor, NO PODREMOS DEJAR A DIOS! y exclamaremos EL ESTA CONMIGO COMO PODERESO GIGANTE, como anehelo tener ese fuego y no ser un loco que desea remormar la iglesia con su carne sino que confie en Dios y que el juego todo en su voluntad deseando que la vana gloria y el orgullo se desvanescan al contemplar su plenitud y santidad queramos ser mansos y humildes como Jesus solo como el... que Dios nos conceda arrepentimiento genuino a todos nosotros que creemos tener el verdadero evangelio...

Es Hora de Ser Real dijo...

Hola Judith, si bien este articulo fue extraido del blog cristianismo radical me parece que no has entendido el corazon del mensaje,leelo de nuevo pues en él no encontraras a alguien aferrado a las cosas del mundo, ni a alguien buscando el defecto en los demas, lee con criterio ¨pero por sobre todo examina bien si lo que esta ahi escrito es biblico o no pues mi opinion o la tuya esta demas si no es basada en la palabra, un saludo.