martes, 13 de abril de 2010

¿Qué pasó con el Cristianismo?



¿Qué pasó con el cristianismo? Sabemos que si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; entonces, ¿Qué se ha revelado hoy a gente que anda en densas tinieblas, amando el éxito, reputación, deseando y persiguiendo riquezas, sentándose en sillas de burladores y siendo compañeros de ladrones…? ¿Qué "evangelio" predican mientras andan en camino de pecadores? Sabemos que no hay otro evangelio, y también, que un árbol bueno no puede dar malos frutos, igual que uno malo, no puede dar buenos. "¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca" (Mateo 12:34).

¿Puede ser que el mundo hable el evangelio? "Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad" (1Juan 1:6). ¿Puede ser que haya personas que afirmen que permanecen en él, y no anden como él anduvo? (1Juan 2:6) Si según la palabra de Dios, un "Estatuto perpetuo será para vuestras generaciones, para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio" (Levítico 10:10), ¿Debo juzgar entre lo que agrada a Dios y lo que es abominación delante de él?


Hoy el mundo honra a Dios con sus labios. Personas que aman el soborno, y van tras las recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda; Siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia y desprecian el señorío, y honran a Dios con sus labios. Atrevidos y contumaces, que no temen decir mal de las potestades superiores, mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor; hoy gente así dice conocer a Cristo y tener su espíritu y salvación. El mundo adora con sus labios a Dios, con apariencia de piedad, pero niega la eficacia de ella. ¿Porqué? El mundo ha entrado en la iglesia.


La "iglesia" está tan pervertida y mezclada con el mundo que cuesta creer que la persona que confiesa a Jesús como su Señor, realmente sea SIERVO suyo; Miro con lupa su vida, examino y pienso en cada una de sus palabras y necesito aún más que eso. Necesito ver su corazón. Necesito conocer y discernir su motivación y meta. Necesito juzgar entre lo santo y lo profano.

Todos conocen de qué estoy hablando. Aún en lugares seculares, gente que ni si quiera cree en Dios, sabe de qué estoy hablando, ¿Porqué? verdaderamente, el mundo ha entrado en la iglesia.

Todos conocen que hay mucha gente que se llama cristiana, que asiste a una iglesia y escucha música con letra diferente. El mundo conoce que asisten a conciertos de artistas diferentes, y que creen en un Dios poderoso que les llena de su espíritu y les hace capaces de todo, como una especie de amuleto que fortalece.


El mundo conoce los pactos que pueden hacer con Dios, han oído que dan, y Dios les da 100 veces lo invertido y por tanto, siembran para cosechar y como resultado, un amor al dinero y a las cosas de este mundo que culmina en avaricia. Todos saben que la "iglesia" es un montón de organizaciones que crece y crece y se enriquece y busca lo suyo.

Mi pregunta es: ¿Es esto realmente la iglesia? ¿Han pervertido el cristianismo o siempre ha sido así? La biblia dice: No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? (2Corintios 6:14) Claramente la biblia determina una gran diferencia entre el creyente y el incrédulo, a tal punto que no tiene ningún tipo de semejanza ni comunión el uno con el otro, tan distantes como la luz de la oscuridad. La biblia nos advierte, "Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; (1Juan 4:1) Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. (1Juan 2:3)

El mundo ama el mundo y todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida. (1Juan 2:15,16) Ama el dinero, la fama y prosperidad; es avaro y desea producir mucho para llenar sus graneros de bienes; Pero, ¿qué dice nuestro Señor de todo esto?

"No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él" (1Juan 2:15). Si alguno ama al mundo, no importa si dice amar a Dios; es mentiroso, pues no se puede servir a dos señores, al mundo y a las riquezas; no se puede seguir a Jesús sin negarse a uno mismo, sin tomar la cruz y andar como él anduvo. Si Jesús dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán (Mateo 24:4,5), lo dijo para que nadie nos engañe, y por sus frutos los conozcamos.


Y bien, ¿Dónde, pues, está la verdadera iglesia? ¿Dónde están los hijos de Dios SIN MANCHA en medio de esta generación maligna y perversa? ¿Dónde, la diferencia, la vela encendida que no se pone debajo del almud o se mantiene en oculto, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz? (Lucas 11:33). En medio de una generación maligna y perversa de entendimiento entenebrecido, sin esperanza y sin Dios en el mundo, esclavos de concupiscencias y deleites diversos…los hijos de Dios resplandecen como luminares en el mundo. (Filipenses 2:15). ¿Dónde está ese pueblo redimido al que el celo de su casa le consume, que escucha a Jesús y sigue su palabra, no haciendo tesoros en esta tierra, guardándose de toda avaricia? porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. (Lucas 12:15) Hay un remanente cuyas rodillas no han postrado ante baal; un remanente fiel que busca primeramente el reino de Dios, y todas las demás cosas les serán añadidas. Este pueblo vende lo que posee, y da limosna; hace bolsas que no se envejecen, tesoro en los cielos que no se agota, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. Porque su tesoro es Jesús y en él está su corazón. (Lucas 12:33,34) Tú que tienes todas las cosas como pérdida por Cristo Jesús, por amor del cual lo has perdido todo y lo tienes por basura; tú, que no tienes tu propia justicia y participas en sus padecimientos, gozoso de ser tenido por digno de padecer afrenta por causa de su nombre,¿Estás comprobando lo que es agradable delante del Señor? ¿Estás, no sólo NO PARTICIPANDO en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien, REPRENDIÉNDOLAS? (Efesios 5:10,11) ¿Estás predicando la palabra instando, reprendiendo y exhortando con toda paciencia y doctrina? Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. ¿Crees que ha llegado ese momento, que esta perversión dentro de la iglesia tiene algo que ver con esta palabra de Dios? Sí, por supuesto que sí y nuestro Señor nos está advirtiendo en este momento. Sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio. (2Timoteo 4:2-5) Y todo esto será principio de dolores. Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.


¡¡Despiértate tú que duermes!! ¿Dónde estás, que callas ante tales abominaciones y vergüenzas con las que pretenden pervertir el evangelio? El que persevere hasta el fin, éste será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. Si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aún a los escogidos. De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.

Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? Bienaventurado aquél siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá. Pero si aquél siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a sus consiervos, y aún a comer y a beber con los borrachos, vendrá el señor de aquél siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes (Mateo 24).


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